Épisode · Wiki Storia
T1 - E7 | Basilio el Escarabajo y la Rueda del Desierto
¿Por qué los escarabajos ruedan bolas de estiércol?
En camino hacia el conocimiento con la música para niños de 3 a 6 años!
Hoy, vamos a descubrir los escarabajos.
Imágenes de nuestros pequeños aventureros en acción - ¿vienes a jugar con ellos?
🎼 ¿Listo(a) para moverte, cantar y soñar?
¡Esta primera melodía te llevará a descubrir el mundo a través de la música!
🎤 ¡Muévete, canta, descubre!
¡Vamos a la aventura con esta segunda melodía. 😀
🎙 Lee la letra de nuestra música:
La letra de las dos canciones es idéntica, solo difieren las melodías.
La aventura comienza con una historia y descubrimientos para niños de 6 a 8 años!
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📝 Resumen rápido de la información clave
¿Por qué los escarabajos ruedan bolas de estiércol?
Los escarabajos son insectos fascinantes que tienen una manera divertida de alimentar a sus bebés. Hacen bolas de estiércol para ofrecer una comida deliciosa a sus pequeños. ¡Imagina unas pequeñas bolas de comida listas para comer!
Para hacer estas bolas, los escarabajos usan sus patas fuertes. Recogen trozos de estiércol y los enrollan en bolas, como pequeños pasteleros. Después, los empujan por el suelo, a veces a largas distancias, para llevarlos a un lugar seguro.
Los escarabajos juegan un papel muy importante en la naturaleza. Ayudan a descomponer las materias orgánicas, como las hojas secas y los excrementos de los animales. Al hacer esto, enriquecen el suelo y permiten que las plantas crezcan más fácilmente.
Los escarabajos suelen vivir en suelos ricos en materia orgánica, como los bosques y las praderas. Excavan túneles y cámaras subterráneas donde pueden dejar sus bolas de estiércol. Es allí donde sus bebés pueden comer y crecer seguros.

Basilio el Escarabajo y la Rueda del Desierto
¿Por qué los escarabajos ruedan bolas de estiércol?
El Descubrimiento Sorprendente
Después de escuchar atentamente las explicaciones de Leo el Lagarto, Sami y Selia entienden mejor por qué los lagartos adoran tomar el sol. Ahora saben que este calor les permite moverse más rápido y estar en plena forma para enfrentar los desafíos del desierto. Con este nuevo conocimiento, los pequeños fennecs se ponen en marcha, listos para descubrir nuevas maravillas. Poco después, ven una pequeña bola negra rodando en la arena. Intrigados, se acercan para ver de más cerca.
Sami, intrigado, pregunta:
« ¿Qué es esta bola negra? »
Selia, intrigada, pregunta:
« ¿Quién empuja esta bola? »
Al mirar más de cerca, ven un escarabajo verde con dibujos dorados. Es Basilio el Escarabajo. Él empuja la bola con mucha determinación. Sami pregunta por qué hace eso.
Sami, intrigado, pregunta entonces:
« ¿Por qué empujas esta bola? »
Basilio el Escarabajo, con una sonrisa traviesa, explica entonces: « ¡Ah, veo que tenéis preguntas! Hago bolas con arena y excrementos (1) de animales. Esto ayuda a mantener el desierto limpio y a enriquecer la tierra. Las bolas se convierten en comida para mis bebés, que se alimentan de las materias orgánicas (2) que contienen. »
Selia, admirativa, dice:
« ¡Es increíble! Haces todo esto con tus patitas. Debes ser muy fuerte. Y además, has logrado que quede bien redonda y lisa. Así se puede empujar más fácilmente. »
Sami y Selia están fascinados. Deciden seguir a Basilio el Escarabajo para aprender más. Al mirar de cerca, notan que un pequeño trozo de papel está atrapado bajo la bola… ¡otra pista para su búsqueda del tesoro!
La Misión de Basilio
Sami y Selia siguen a Basilio el Escarabajo con curiosidad, intrigados por la bola que empuja. Quieren saber más sobre esta bola misteriosa. Basilio llega a un lugar seguro, donde comienza a cavar un agujero con sus patas delanteras.
Sami, intrigado, pregunta entonces:
« ¿Por qué cavas un hoyo? »
Basilio el Escarabajo, con una voz tranquila y decidida, explica entonces:
« Voy a enterrar la bola aquí. Esto ayuda a mantener el desierto limpio. »
Selia, curiosa, pregunta entonces:
« ¿Y después, qué haces con la bola? »
Basilio el Escarabajo, con una voz suave pero decidida, explica entonces: « En realidad, estas bolas están hechas de materia orgánica en descomposición (3). Contienen nutrientes (4) esenciales para mis bebés. Las entierro para que puedan encontrarlas fácilmente. »
Selia, curiosa, pregunta entonces:
« ¿Las bolas se pueden usar para otra cosa? »
Basilio el Escarabajo, con una sonrisa traviesa, dice entonces:
« A veces, las bolas pueden contener sorpresas. Como pequeños tesoros escondidos. »
Sami, recordando la pista, dice:
« Me acuerdo de la pista que encontramos. Tenemos que recuperar el pergamino que está debajo de la bola. »
Mientras Sami y Selia se preparaban para recuperar el pergamino, un silbido agudo en el cielo llamó su atención. Intrigados, los dos jóvenes fennecs descubrieron que el majestuoso halcón peregrino (5), Faucon Pacha, planeaba sobre ellos. Levantaron la vista y vieron a Faucon Pacha caer del cielo como una flecha para atrapar una presa. La rapidez y agilidad del halcón los maravilló. Basilio el Escarabajo, al ver el halcón, recordó a Sami y Selia que los depredadores del desierto siempre estaban al acecho (6). Entonces decidieron ponerse en camino hacia el lugar indicado en el mapa, listos para una nueva aventura. Con Basilio a su lado, supieron que podrían enfrentar todos los desafíos que el desierto les reservaba. La siguiente etapa de su búsqueda comenzó, y estaban más decididos que nunca a descubrir los secretos del desierto de arenas doradas.
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